Psicoterapia Trascendental
“El mayor misterio de la existencia es la existencia misma”
Toda mi vida he sentido un curioso interés por lo espiritual.
Aun creciendo en el seno de una familia donde no había ninguna tradición de ello, ahí estaba yo, saltando a la vista como un trazo de amarillo en un fondo negro.
Me cautivaban todo lo existencial, la filosofía de grandes mentes como Carl Gustav Jung o Viktor Frankl , los extraños rituales de las distintas culturas, las leyes de la naturaleza…
Así que, desde niña, yo preguntaba.
Investigaba, escuchaba a todo el que quisiera contarme.
Me era muy sencillo, me salía solo.
Disfrutaba enormemente metiéndome en los puntos de vista de distintas personas, cuestionando siempre lo que se decía, buscando algo más, algún significado escondido.
Algo que fuera más allá, que trascendiera; un sentido.
Todo por lo que pasamos, la manera en la que lo vivimos… la narración que todos nos hacemos para aportarle significado.
Todo ello me fascinaba antes y me sigue maravillando ahora.
He dedicado mi carrera a la enorme labor de integrar, de reunir disciplinas, corrientes de pensamiento, medicina científica pero también natural…
Para tratar de fusionarlo, de crear algo holístico, lo más completo posible.
Con esa parte intuitiva, con ese anhelo de ir más allá.
Una de las frases que más se repite en mi consulta es la siguiente:
“Nunca he podido hablar de esto con nadie y contigo es muy fácil”.
Es algo que habría llenado de orgullo a esa niña pequeña curiosa, y que ahora me hace muy feliz a mí.
Para poder transmitir esa confianza y reflejar un lugar seguro para un paciente, es necesario haber vivido, haber cuestionado, haber experimentado y escuchado.
Haberse narrado a uno mismo, haber integrado y procesado las experiencias que han dado forma a toda una vida.
En mi caso, mi forma de vivir la psicoterapia se moldeó en 2009.
Un acontecimiento trágico cambió mi vida, la puso patas arriba y me hizo tener que cuestionarme cada hilo de mi propio pensamiento.
Tuve que revisitar todo aquello que me habían contado sobre la vida.
Pasé muchos años observando, a los demás y a mi misma, y pude conectar con lo que llevaba intuyendo desde pequeña.
Tras una labor profunda de estudio y reflexión, creé y -sigo forjando- mi propia visión sobre la vida.
Crecí sobre los hombros de gigantes, como Frankl o Jung, héroes para mí.
Profundicé y me nutrí de la sabiduría de la corriente existencialista, pasé por referentes como Deepak Chopra, Bert Hellinger e incluso de filosofías ancestrales de cualquier cultura que quisiera explicar lo inexplicable, como la técnica de resolución de problemas actualizada por la Kahuna hawaiana Morrnah Simeona y el Doctor Hew Len.
La cuestión era cuestionar, era indagar sobre “algo más”.
Fueron años de mucho dolor, en los que pude ver, al dar un paso atrás, cómo había cristalizado todo el sufrimiento y el esfuerzo en algo nuevo.
Algo para poner al servicio de los demás.
Que ayudase a otras personas a transitar por experiencias que no podían procesar, que no llegaban a entender. Eventos tan traumáticos, desgarros tan grandes…
Mi vocación para la psicología comenzó a mis 6 años y aún así, tras esta experiencia tan dolorosa, que puso patas arriba todo mi mundo, me la tuve que cuestionar;
¿Qué es lo que verdaderamente ayuda? ¿Psicología, religión, filosofía, familia?
¿Dónde encontrar las respuestas? ¿Quién puede calmar el dolor?
Y así pasaron años, de trabajo, de crecimiento personal, hasta que pude reconectar con mi vocación:
Me volví a enamorar de la psicología, sentí ese flechazo una segunda vez, aún más intenso, aún más profundo, aún más completo.
Encontré algo muy valioso, muy genuino; una forma de entender el mundo y de poder aportarle sentido.
De encajar experiencias adversas desde una perspectiva integrativa, holística.
Así nace, para mí, la psicología trascendental.
Son ya incontables las historias de pacientes que sienten, de repente, algo muy distinto.
Una vivencia sensorial diferente, algo que despierta de súbito tras un acontecimiento que lo desborda todo.
¿Cómo explicarse algo así a uno mismo? La mayoría decide esconderlo; le tiene miedo, lo achacan a su propia imaginación.
Hasta que me conocen a mí, y trabajamos juntos.
Darse permiso para contar, atreverse a compartirlo en un marco serio, bajo los brazos de una disciplina sólida pero teniendo en cuenta la complejidad humana…
Por eso he creado este servicio.
Para personas que han vivido algo diferente, rompedor, inexplicable.
O para los que buscan respuestas,
Mi vocación es daros voz.
Éste es vuestro sitio.
Clínica de
Psicología Ana Egido, tu Psicóloga especializada en Terapia Online
Nuestro equipo de profesionales se encuentra altamente formado y con amplia experiencia. Nuestro mayor valor es la dedicación y vocación por lo que hacemos: acompañar y tratar profesionalmente a las personas en sus procesos psicoterapéuticos desde un enfoque clínico, integral, honesto y humano.
¿Por qué elegimos la Terapia Online?
Conéctate desde cualquier lugar del mundo
Sin que se vea interrumpida la terapia por viajes de trabajo, vacaciones o porque vivas en otro país.
Sin desplazamientos
Nos ahorramos desplazamientos, atascos, parking y zona azul.
Ahorro de tiempo y dinero
Optimizamos nuestro tiempo y evitamos gastos de transporte innecesarios
Mayor disponibilidad horaria
Aumentamos la disponibilidad y conseguimos una mayor conciliación de horarios para las sesiones
Elige tu espacio terapéutico
Las sesiones se pueden desarrollar en cualquier lugar donde tengas intimidad y buena conexión a internet
Misma eficacia
La terapia online ha demostrado la misma eficacia que la terapia presencial
Mayor eficiencia
Consigue un mayor aprovechamiento de tu tiempo minimizando retrasos y conciliando la terapia con tu vida laboral, familiar y social
Ni mascarilla, ni mampara ni distancia de seguridad
Queremos verte, que estés seguro y te puedas expresar libre y cómodamente sin riesgos de contagio
Preservación de la intimidad
La terapia online asegura que tu sesión no sea escuchada por otros pacientes que se encuentren en despachos cercanos o salas de espera
Máxima privacidad y discreción
Evitamos encontrarnos con otras personas en espacios comunes de la clínica, garantizando tu privacidad en todo momento
¿Qué necesitamos para realizar la Terapia Online?
Disponer de un lugar cómodo y seguro, donde se tenga intimidad
Buena cobertura y conexión a internet para que te podamos ver y escuchar bien
Un dispositivo móvil, ordenador o tablet con suficiente carga para llevar a cabo la sesión
Testimonios de nuestros pacientes
Esto es lo que nuestros pacientes opinan
